Ayer hizo 4 años que estoy con mi novio, y cuál fue mi sorpresa al ver que su regalo eran dos entradas para ir a las Naves del Español-Matadero a ver "Los hijos se han dormido", de Daniel Veronese, versión de "La gaviota" de A. Chéjov, que tanto le había insistido que quería ver.
Para mí era la primera vez que veía a la mayoría de los actores haciendo teatro y tengo que decir que me sorprendieron muchísimo. Para bien, claro.
No podría sacarle "peros" a ninguna interpretación porque todos consiguieron conmoverme: desde el veterano e increíble Miguel Rellán, pasando por mi admiradísimo Ginés García Millán, siguiendo por un miembro de una de las familias de actores que más me gustan, como son los Alterio (Malena en este caso), hasta una "recién llegada" como es Marina Salas (quien me encantó en "Tres metros sobre el cielo" y "Tengo ganas de ti", y a la que veo cada jueves en "El barco").
De Pablo Rivero no hay nada que diga que no se haya dicho ya, disfruto mucho con su papel de Toni en "Cuéntame cómo pasó" y anoche consiguió que me emocionara con la enorme calidad artística que demuestra encima del escenario.
Muy grandes también Alfonso Lara, al que sólo había visto haciendo comedia, o registros menos dramáticos, Aníbal Soto, al que perdí la pista cuando acabó la serie "Periodistas" (gracias a la cuál conocí también a Ginés García Millán), Diego Martín (que empezaba a deslumbrarme en "Policías"), Susi Sánchez, a la que siempre había visto de secundaria y que, francamente, LO BORDA en la obra, y Malena Gutiérrez, la única que no conocía, pero que me hizo disfrutar mucho con su personaje.
Así que el tema ya no está en que nos guste más o menos "lo español", como suelen denominarlo aquellos que son reacios a ver cualquier película, obra o derivados que sea de producción nacional, si no en que hay producciones, valga la redundancia, que sería delito no ver. Y esta, en concreto, es una de ellas.
Foto: todosalteatro.com
Para mí era la primera vez que veía a la mayoría de los actores haciendo teatro y tengo que decir que me sorprendieron muchísimo. Para bien, claro.
No podría sacarle "peros" a ninguna interpretación porque todos consiguieron conmoverme: desde el veterano e increíble Miguel Rellán, pasando por mi admiradísimo Ginés García Millán, siguiendo por un miembro de una de las familias de actores que más me gustan, como son los Alterio (Malena en este caso), hasta una "recién llegada" como es Marina Salas (quien me encantó en "Tres metros sobre el cielo" y "Tengo ganas de ti", y a la que veo cada jueves en "El barco").
De Pablo Rivero no hay nada que diga que no se haya dicho ya, disfruto mucho con su papel de Toni en "Cuéntame cómo pasó" y anoche consiguió que me emocionara con la enorme calidad artística que demuestra encima del escenario.
Muy grandes también Alfonso Lara, al que sólo había visto haciendo comedia, o registros menos dramáticos, Aníbal Soto, al que perdí la pista cuando acabó la serie "Periodistas" (gracias a la cuál conocí también a Ginés García Millán), Diego Martín (que empezaba a deslumbrarme en "Policías"), Susi Sánchez, a la que siempre había visto de secundaria y que, francamente, LO BORDA en la obra, y Malena Gutiérrez, la única que no conocía, pero que me hizo disfrutar mucho con su personaje.
Así que el tema ya no está en que nos guste más o menos "lo español", como suelen denominarlo aquellos que son reacios a ver cualquier película, obra o derivados que sea de producción nacional, si no en que hay producciones, valga la redundancia, que sería delito no ver. Y esta, en concreto, es una de ellas.
Foto: todosalteatro.com

