No puedo creerme que ya lleve dos meses aquí... No sé si decir que se me han pasado rápido, que por una parte es así, o si decir que es demasiado tiempo lejos y que se me están haciendo eternos los días hasta poder volver a ver a mis padres y mi hermana, y a Santi, que también me pasa.
Sé que la experiencia es enriquecedora (económicamente sobre todo, porque ahora mismo el tema del trabajo en España está hecho un asco), que me va a hacer crecer y demás, pero es muy duro y, lo que parecía una súper oportunidad para mejorar el francés, no es nada más lejos de la realidad, más que nada porque mi día se reduce a 10h de trabajo, donde el máximo francés que hablo es "Vous êtes combien?" "Merci" "Nº 1... 15", y dos o tres frases más para agrupar a los visitantes en los trenes, decirles que se apoyen en la barra para abrirla, o reservar un vagón para los handicapés...
Imagino que al ser la primera (y, espero, última) vez que estoy fuera de España tanto tiempo, y más en estas fechas, es más difícil para mí, pero me está desilusionando mucho el mundo Disney desde dentro (¿o es que pasó todo tan rápido y lo cogí con tantas ganas que ya me empacha?). Sea como sea, hay días en los que me dan muchas ganas de coger la maleta e irme a Madrid, porque me puede la distancia, echar de menos a tanta gente y a tantas cosas, pero otros lo pienso y digo "¿y ahora en España qué hago?".
Me he puesto como tope para estar aquí el 30 de junio de 2012, como un Erasmus, como una beca o un curso, ese tiempo, pero sabiendo que, si me encuentro mal antes, no voy a tener problema en adelantar mi vuelta (a mayo, un mes antes, no mucho más).
Si no he cogido las maletas aún es por demostrarme que puedo, por no defraudar a quien ha creído que podía hacerlo y me ha animado a hacer la entrevista y a venirme y, sobre todo, por no estar otro año sin hacer nada (porque, seamos realistas, a estas alturas de año, ¿qué voy a encontrar?).
Todos los comienzos son duros, y a mí me está costando sudor y lágrimas quedarme aquí (bueno, sudor no mucho, porque con el frío que hace, no puedes ni imaginarte lo que es sudar) pero, como he dicho antes, que sea la primera vez y que haya pillado las navidades por medio, también agrava las cosas. Aún así, llevo echando un par de semanas currículums en agencias de traducción y hoteles, y no pierdo la esperanza en que pueda salirme algo en España y pueda irme de aquí antes de junio (no hay nada que quiera más); pero como a partir de enero, y hasta abril, el parque no está demasiado transitado, tampoco será tan agobiante, e intentaré hacer más planes y reducir los días chof como hoy.
Me he puesto como tope para estar aquí el 30 de junio de 2012, como un Erasmus, como una beca o un curso, ese tiempo, pero sabiendo que, si me encuentro mal antes, no voy a tener problema en adelantar mi vuelta (a mayo, un mes antes, no mucho más).
Si no he cogido las maletas aún es por demostrarme que puedo, por no defraudar a quien ha creído que podía hacerlo y me ha animado a hacer la entrevista y a venirme y, sobre todo, por no estar otro año sin hacer nada (porque, seamos realistas, a estas alturas de año, ¿qué voy a encontrar?).
Todos los comienzos son duros, y a mí me está costando sudor y lágrimas quedarme aquí (bueno, sudor no mucho, porque con el frío que hace, no puedes ni imaginarte lo que es sudar) pero, como he dicho antes, que sea la primera vez y que haya pillado las navidades por medio, también agrava las cosas. Aún así, llevo echando un par de semanas currículums en agencias de traducción y hoteles, y no pierdo la esperanza en que pueda salirme algo en España y pueda irme de aquí antes de junio (no hay nada que quiera más); pero como a partir de enero, y hasta abril, el parque no está demasiado transitado, tampoco será tan agobiante, e intentaré hacer más planes y reducir los días chof como hoy.
Je ne sais pas si, vraiment, Disneyland c'est là où les rêves deviennent réalité...


